Kike Ferrari: “No me gustaría que la comida de mis nenes dependiera de la novela que voy a escribir”

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Por: Daniel Vásquez Vargas / Entrevista 

Enrique Gabriel Ferrari Pagano, “Kike” para todos los fines prácticos nos aclara él, es escritor y además trabaja de noche  en la maestranza del subte ( Línea B estación Pasteur).Tiene 44 años ,casado, tres hijos ,admiración por Bukowski ,un perro y un gato.

Su pluma ha sido premiada en España, Francia y Cuba, traducido al francés y al italiano. Sus obras tienen  la cruda descripción de una realidad con una alta estética literaria. Crea mundos posibles en donde él es emperador.

En medio de la creación de su nueva novela, sus hijos, su trabajo de noche, nos brinda un espacio para charlar en su departamento donde imparte junto a un amigo talleres de escritura.

Siempre trabajó en lo que pudo, pululó en una decena de  oficios antes de llegar a los suburbios del subte. “Prácticamente no decidí nunca un trabajo en mi vida. Es la historia de la clase trabajadora, se trabaja de lo que se iba pudiendo, crecimos en épocas donde conseguir algo era más difícil. Yo no tengo una educación formal, vas laburando de lo que  va saliendo y en este sentido el subte es una  gran oportunidad, porque se gana mejor que en otros trabajos de la misma rama. Este trabajo es más o menos bien pago para el mercado argentino, pero además me permite la experiencia del  activismo sindical, la cual es una experiencia muy rica y muy distinta”.

No se dedicó a escribir hasta que sintió que tenía las herramientas necesarias para hacerlo. A la de edad de veinticinco años ingresó al mundo de la escritura. “Cuando ya tuve las herramientas me largué y en ese proceso fui aprendiendo, ahora, bueno, no soy un gran escritor pero soy un escritor mucho mejor que  aquél que empezó. Y actualmente no me dedico  tiempo completo a la literatura, porque no dan los números”, afirma.

“Me gustaría dedicarme a vivir con las cosas que está alrededor de la literatura quizás , hacer un plan de talleres , colaboraciones para algún medio , o algún trabajo por expreso pedido , pero no me gustaría que la comida de mis nenes dependiera de la novela que voy a escribir, porque esto implicaría una serie de coacciones a mi libertad narrativa  , a la posibilidad de elegir, qué tengo ganas de contar y en qué términos tengo ganas de contarlo y en qué tiempos. Y claro, me gustaría vivir en el mundo de la literatura, no tener que ir a otros lugares para solventarme, pero alrededor de los libros, como un guión para el cine, pero no estrictamente de la venta de los libros”, aclara.

Como delegado base del sindicato en el lugar que trabaja, su militancia la dedica a la propia organización de los trabajadores del subte, “esto me permite tener unos acuerdos con los compañeros  muy firmes en lo inmediato en la tarea sindical”, nos dice mientras va por un porrón de cerveza a la cocina.

Dentro de la realidad de su escritura y su forma de contar sus historias, nos  señala que  “mucha gente le llama la atención de que cómo puede ser que trabaje en el subte y no cuente un montón de historias. Casi todas las cosas pierden rápidamente el carácter romántico cuando vos la habitás día a día. Y lo que veo es un lugar muy iluminado, lleno de mugre la cual yo cepillo, no tiene aura mágica. Al trabajar de noche en el subte, no es el subte, no es lo mismo, no hay trenes, no hay público, se apagan todos los ventiladores, no hay ruido. Y mi tarea es mirar el entorno de forma contraria de cómo lo mira todo el mundo. El subte te lleva del punto A al punto B , lo más rápido que pueda , eso es lo que vos hacés, escuchando música , leyendo , la no observación. En cambio yo, trabajo sólo en una estación, mi trabajo es el mismo lugar, lo habito de forma distinta y en el detalle, porque debo limpiar lo que está sucio. Es como  cuando termina de grabarse una película, sólo queda el escenario montado.

Generalmente sus historias hablan de la amistad, de la construcción de la propia personalidad alrededor de los otros, de lo inhabitable que puede resultar el mundo. “Siempre me baso en algo social, como leí por ahí en un debate que decía de qué manera no sería social la literatura si está construida desde el lenguaje. La preocupación por el tema social está presente”.

Para él Bukowski y su realismo sucio  fue “una gran influencia y una lectura muy apasionante, sin ser el mejor de los escritores ni entre los primeros diez mejores de los escritores que a mí me gustan, es el que ha hecho el impacto más fuerte en mí, hablando como lector, además me agarró en el momento justo. Sin querer en los usos del lenguaje quizás me  influenció, no lo sé”. “Operación Bukowski  es mi carta de amor a él, hay un paralelo en lo que se cuenta en esa novela y en lo que fue en mi vida”. No por nada tiene la firma del estadounidense  tatuada en su brazo.

Nos afirma con convicción que su escritor favorito entre todos los que ha alcanzado a conocer  es el uruguayo Juan Carlos Onetti, “su escritura es una combinación de historias y de manejos técnicos, es un campeón”. Asimismo, su vida dentro de la escritura y el amor que tiene a plasmar ideas o mundos posibles en un papel es “Cuando me siento y no me sale nada, comienzo a pensar porque me dedico a esto, al tiempo que gasto y al final no sirve para nada . Esto dura hasta que me siento otra vez y algo sale. Me acuerdo por qué escribo, y lo hago porque es el mejor oficio del mundo , porque no hay nada mejor  que se pueda hacer, crear mundo posibles, en un espacio distinto, donde yo hago una parte , la de escribir, y otro, la otra , leer. Ahí se completa el libro”.

Entre músicos y escritores las inspiración se basa en cosa de momentos de sentimientos o por una época, como Walsh y su historia, o como Neruda y sus desamores en un poema 20.Él siendo de pensamientos de izquierda, el enojo quizás por este gobierno no enriquece su escritura, puesto que “no necesito de nada para esta enojado , enojado estoy siempre -ríe-, tengo enojos bastante grandes que me permiten surfear el progresismo , yo estoy enojado por el trabajo alienado y la propiedad privada. Este gobierno, solo me saca un rato de la literatura, nos hace jugar afuera en la calle”.

Próximamente le espera un viaje a México y luego a Colombia a un evento comunitario de literatura . De esta forma, Buenos Aires como la ciudad más cosmopolita de Sudamérica, frente a las nuevas políticas de inmigración implementadas por el gobierno su parte política nos afirma con soltura que  “el gobierno está siendo consecuente con lo que es. Es acción y reacción. Están asustados por Trump , pero EEUU siempre ha tenido esa actitud para con los extranjeros es históricamente así. Acá en Argentina, vienen extranjeros y se les trata con un doble cerrojo rarísimo, por un lado vienen a sacar el trabajo y por otro son tan vagos que no quieren trabajar, al mismo tiempo no quieren trabajar y te sacan el trabajo, son delincuente pero no tienen antecedentes, algo rarísimo. Como no avanzan de forma racional, lo hacen a través de la fuerza, es ahí donde está la lucha popular para detener  ese avance. Ellos priorizan en temas que  ellos creen que son importantes”.

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